"Montañas nevadas, si supieran como las extraño. Cuanto me hace feliz sentir en ese inmenso silencio, sólo el ruido de mis tablas de ski, dibujando líneas sobre la piel de ustedes".
El carnaval jujeño es simbolizado por un diablo que se desentierra de una apacheta de piedra, donde la gente a través de comparsas, bajo serpentinas y harina, baila con la música acompañada por anatas, erquenchos, sicuris, recorriendo las calles de los pueblos.
Los festejos duran 8 días con alegría, baile y bebidas, hasta que el día 9 se entierra al diablo.